20100318

Arquitectura... ¿un hecho inmaterial?

Preguntas concretas:

¿Has visto alguna vez la arquitectura... y no sólo a lo edificado?
¿Has tocado alguna vez la arquitectura... y no sólo un elemento constructivo?
¿Has escuchado la arquitectura... y no sólo los sonidos que la circundan?
¿Has degustado la arquitectura... y no sólo los sabores de lo que se consume en un lugar?
¿Has percibido el aroma de la arquitectura... es decir, la esencia de un lugar?

La arquitectura ha sido relacionada directamente con lo edificado, pero ya Wright sentenciaba en su libro "El Futuro de la Arquitectura" que:

“La imprenta fue el gran golpe descargado contra el arte por la máquina. Vi la sangre de la amada arquitectura manando lentamente, destinada inevitablemente a ser alejada del edificio por el libro, ya que éste se convertía en el canal del pensamiento, porque era más fácil y más directo. En el lugar del arte de la arquitectura, aparecería la literatura convertida en algo ubícuo –omnipresente-".

Aaron Betsky ha dicho al respecto que es un error confundir a la arquitectura con la construcción de edificios, puesto que una construcción es sólo construcción, mientras que la arquitectura es...

Dejo el espacio para las posibles reflexiones que se deseen compartir

20100311

La Estética de la Patética. Posibilidades.



Architecture and Disjunction, Bernard Tschumi.

¿Lo bien hecho es necesariamente bello?
¿El "bien hacer" (ética), puede implicar un producto bello (estético)?
¿La ética es estética?

Como se aprecia en la imagen...un crimen bien ejecutado ¿puede resultar bello?
Tal vez un verdugo trascienda su ética hacia los planos de la patética.
Cito en éste caso el ejemplo del crimen porque a menudo la arquitectura resulta en eso mismo... ¿acaso el mal uso de recursos para construír, sean públicos o privados, no es un ilícito?

Hablar del bien y del mal, de lo ético y sus implicaciones, siempre es obviamente un quehacer subjetivo. Si bien el bien resulta del actuar conscientemente, el mal no siempre es del todo voluntario. Un arquitecto propone su postura estética con la intención de hacer un trabajo ético, pero a menudo resulta que los criterios de belleza del arquitecto no son del todo compatibles con los criterios estéticos de los usuarios de sus propuestas, ¡y allí inicia el crímen!
Hay dos posibilidades paradójicas...
1. Si el arquitecto decide imponer su estética por encima de su usuario, estará utilizando mal los recursos ajenos.
2. Si el cliente exige el apego a una postura estética ajena a la del arquitecto, se estará privando el derecho al libre ejercicio de la profesión.

¿Cuál es entonces la estética creadora, la del propositor o la del mecenas?
Si se piensa en la ética, no es ésta frenada por lo anterior?
¿Cuántos han dejado de hacer, cuántos han caído en la patética, tras fracasos propiciados por ésta disyuntiva?
¿No se ha dejado de lado la visión estética, para trabajar como respuesta a situaciones patéticas? por ejemplo, los proyectos de viviendas emergentes (sin estética) como respuestas a desastres y catástrofes (patética).

Más allá de tales subjetividades, invito por ésta vía a una reflexión...

Si se ha trascendido el paradigma de la estética como búsqueda de belleza, para dar paso a una estética como implicación de la ética desde la patética...
¿Estamos frente a una Estética de la Patética?

Queda la pregunta abierta a libre opinión.

20100309

Oficio de Enseñar. Conversación con el Maestro.


Charla entre el Maestro Julio Sánchez Juárez y Arturo Martínez Merinos (2006)

El diez de marzo de 2006, el Maestro Julio Sánchez Juárez (E.P.D.) me abrió las puertas de la docencia en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Veracruzana. Tras el regreso de los andares por Europa, aprendiendo de la arquitectura del siglo XX del viejo continente, inició el camino como maestro con una charla previa al inicio de la clase en el Taller de Diseño Arquitectónico de sexto semestre.

En una corta plática, en un tono relajado muy a la usanza del maestro, decía que la arquitectura propuesta por quien se dice maestro, ha de ser aquella que no sólo se muestra, sino que se enseña. Enseña a hacerse, enseña a vivirse, enseña a percibirse, pero sobre todo, a cuestionar las raíces y razones que le dan lugar.
Hacer arquitectura es un oficio que demanda cuestionamientos internos, cuyas respuestas resultan en el proyecto de arquitectura. Cuando se decide fomentar éste quehacer en quienes aspiran a conocer y hacerse arquitectos, la labor se torna entonces en un compromiso que bien vale la pena explorar.

La enseñanza de la arquitectura, más que requerir conocimientos que enseñar, demanda deseos de seguir aprendiendo, pues en una disciplina tan evolutiva no hay conocimientos absolutos, pero sí intenciones. Sólo es posible enseñar aquello que se tiene en la razón y que se quiere compartir de corazón, decía el Maestro Julio Sánchez Juárez, y esa ha sido la lección que ha abierto brecha en el camino mío dentro de los azares de la docencia.

Tras algunos años de haber sido alumno, y después compañero del Maestro Sánchez Juárez, mi labor docente ha sido más el reto de motivar a los alumnos a hacer, antes que intentar siquiera enseñar. El maestro no debe dar lugar a la apatía (pathos), debe motivar el ethos, el deseo de hacer, la pasión por las cosas de quien quiere aprender.

El ethos, la ética del maestro en cuanto al oficio de enseñar, es más entonces erradicar apatías, motivar la auto búsqueda, lograr que quienes quieren conocer, conozcan primero sus propias motivaciones, sus propios anhelos, sus deseos de búsqueda, sus deseos de vida.

Vivencial Paradoja

Si habitar es a lo establecido y vivir es a lo posible, he de aceptar que me inclino por lo segundo. No es ésta elección un hecho azaroso, es que así es como mi vida se ha dirigido, más por eventualidades efímeras que por presuposiciones permanentemente dadas, pues sé que habitar implica lo que es, y vivir va ligado a lo que puede ser.

Desde que me he insertado en el llamado campo laboral mis actividades han oscilado en un imparable vaivén, tal vez esto sea porque soy arquitecto y no profeso cualquier otra disciplina que, exceptuando la medicina, llevaría a una estabilidad tan segura como aburrida. Mis andares han sido por demás variados… he dibujado, he proyectado, algunas veces he dirigido obras de construcción, otras cuantas me he inmiscuido en esa labor con mis propias manos. Me he dedicado también a la docencia, otras veces la suerte me ha dado la oportunidad de practicar los preceptos del urbanismo, y todas estas experiencias me han llevado a algo más, he trabajado hasta como investigador y por lo mismo como escritor.

Todo esto gracias a que mi profesión es tan vasta que resulta posible llevar a cabo un amplio mosaico de actividades sin dejar con ello de lado la arquitectura, aunque, si me planto como un radical, no he buscado habituarme a trabajar sólo dentro de lo que habitualmente se hace como arquitecto, mis deseos de vivir me llevan a explorar otras posibilidades. Por eso me he dedicado a otras cosas que la vida me ha permitido, como por ejemplo, he recorrido ciudades y las carreteras que las conectan como conductor, he sido mensajero, capturista, impresor, pintor, velador y demás opciones que me mantienen sintiéndome vivo, explorando mis posibilidades.

No busco acomodarme, sólo porque no quiero acostumbrarme a nada. Tan pronto empiezo a sentirme cómodo en un sitio, busco la manera de cambiar de situación. El sitio donde vivo es lo que cualquiera describiría como un lugar incómodo -a propósito-. Es un incómodo vacío, sólo ocupado por un poco de mobiliario, sólo lo esencial, una cama, dos sillas y una mesa donde comer, trabajar, mirar la T.V. que pasa ésta de la mesa al piso cuando no se ve. Así, la mesa parece entender mis preceptos, pues no limita sus funciones a una sola cosa, sirve para muchas más y eso es lo que exploro. El baño de ese lugar está fuera, en el patio, y eso propicia experiencias de inefable belleza cuando por las noches la necesidad apremia, pues su ubicación obliga a sentir la brisa nocturna, a bañarse bajo la luz de la luna a pesar del frío, que al sentirse en mi piel erizada por la madrugada me hace sentirme vivo, no dormido como muchos se encuentran durante las horas habituales del sueño. Eso que pareciera ser incomodidad es la cualidad que me invita a salir de casa para sentir la vida en las calles, a convivir con otros, a no enajenarme en el encierro. La incomodidad, vista desde las ganas de vivir, es una gran ventaja. No quiero ser un habituado, un acostumbrado, un habitante. Quiero vivir, vivir las posibilidades que la vida pone y que los hábitos no permiten explorar, pues al ofrecer comodidad, entumen la vida.

Por eso sé que no soy un habitante, me considero entonces un vividor, un muy feliz vividor.

Así, como digo, puede ser interpretada mi vida,
pero sé que debo decir lo que es mi habitar,
pues quisiera decir la verdad…

He tenido que cambiar de empleos muchas veces no porque así lo decida, sino porque se ha prescindido de mis servicios en varias ocasiones, y por eso, al no encontrar un trabajo que tenga que ver con mi profesión, he tenido que trabajar en lo que sea, vaciando el orgullo profesional para llenar, al menos un poco, el estómago, porque si algo es verdad, es que la necesidad es una faceta muy dura.

Vivo en el lugar que dije no porque así lo haya elegido, sino porque no cuento con el dinero suficiente para pagar un sitio mejor, ya no digamos digno. A veces, por las noches, cuando la lluvia cae a cántaros, me ha sido imposible salir al baño… aguantar las ganas es también una manera de sentirse vivo, la vejiga se encarga de enviar ese mensaje a todo el cuerpo. El vacio que impera en el lugar no es producto de una tendencia voluntaria al despojo, sino más bien de una tendencia necesaria a visitar las casas de empeño.

Así, el único vacío que queda no es el del lugar, sino el de mi existencia, que oscila entre el habitar y el vivir. La dualidad del existir, la paradoja de mi ser. Ese vacío surge de un choque severo, violento, entre lo que acostumbro y lo que me vivifica. No quiero que el vacío se entienda como síntoma de decadencia, sino más bien como una oquedad capaz de alojar múltiples posibilidades, capaz de contener vida, más allá del habitar, hacia un trascendente existir.

Pero no puedo anhelar siquiera vivir si es verdad que a veces dejo de comer, no bajo la consigna de no acostumbrarme a ese hábito, sino simplemente porque mis bolsillos se han quedado como se sentirá el estómago tras la hora de comer. Quisiera decir que duermo para reponer energías con la intención de estar listo para sortear las vivencias que al siguiente día vengan, pero en realidad concilio el sueño para abstraerme un poco de mi situación, del vagabundeo, de las deudas, de la inestabilidad y del hambre.

Aún así no me acostumbraré a ésta situación, sé perfectamente que si me habitúo a esto moriré pronto de desesperación por una situación que no cambia, que sigue como un hábito que lacera, que lastima. Si habitar es a lo establecido y vivir es a lo posible, me inclino por lo segundo, porque pareciera que está escrito que mi vida se convierta en un habitar por éstas penurias, y tengo la esperanza de que es posible salir de ésta insatisfacción indignante. Por eso quiero vivir, no voy a acostumbrarme, no quiero ser un habitante, simplemente quiero vivir…
simplemente.

20100306

La Construcción es para Habitantes, la Arquitectura es para Vividores

Al Edificar:

¿lo construido es arquitectura?

¿es la construcción el objetivo de la arquitectura?

¿toda arquitectura es construcción?

¿existe arquitectura sin construcción?

¿existe la arquitectura?

Con lo que sigue no se busca dar respuesta a las anteriores preguntas, es preferible dar otras vueltas;

Entre arquitectura y construcción existen implicaciones que llevan a considerar ambos términos como aparentemente inseparables, aún cuando la existencia de términos diferentes para referirse a éste par es la prueba de la existencia de distinción. Bernard Tschumi ha expuesto que lo que diferencia a la arquitectura de la mera construcción es el concepto, una idea que da coherencia a lo edificado. Esto quiere decir que Tschumi alguna vez leyó a Viollet Le-Duc cuando éste dijo que la primera condición de la arquitectura es saber qué se ha de hacer, y saberlo significa haber tenido antes una idea. Por lo tanto, según éste par de maestros, al llevar a cabo una edificación “con una idea” lo que resulta es arquitectura… “sin idea”, se obtiene una simple construcción.

Si lo anterior es cierto, entonces construir sería una agrupación de materiales sin razón, sólo un amontonamiento sin sentido, si se entiende la razón y el sentido como propiedades del mentado concepto.

Pareciera que en realidad, la construcción si cuenta con razones que le dan sentido, pues en definitiva se construye para alguna finalidad concreta. Veamos:

¿Quién construye? Comúnmente lo hace quien se ha capitalizado tras una estabilidad económica, o aquél que tiene una necesidad imperante de vivir en un espacio

¿Por qué construye? Porque cuenta con los recursos necesarios para hacerlo, (capital económico, materiales, un predio al menos)


¿Para qué construye?
Para obtener un beneficio directo de ésta actividad; quien pretende construir como negocio busca recuperar su inversión a través de la venta de su construcción… quien construye para sí mismo lo hace bajo la consigna de utilizar su construcción para guarecerse. Es decir, se construye para satisfacer una necesidad concreta.

Por lo anterior resulta absurdo pensar que la construcción es producto de despilfarrar un capital haciendo una edificación sin sentido (sin concepto). Hay que tener en cuenta que, dado que la construcción se hace para satisfacer necesidades, es necesario tener idea de cómo hacerlo. Comúnmente se decide edificar con el mínimo de recursos para obtener un beneficio mayor, sea éste económico o de espacio.

Por ello, si la construcción surge por necesidad y se hace desde la eficiencia… ¿No es esto suficiente concepto como para considerar la construcción como arquitectura?

Dado que todos necesitamos un lugar dónde domiciliarnos, es claro entender la construcción como una necesidad básica. De allí que existen unidades habitacionales, condominios multifamiliares, barrios populares con patios de vecindad, arrabales, colonias paracaidistas y demás contextos que, a pesar de haber nacido de la clara idea de alojar gente, no son considerados como arquitectura.

Tal vez Le-Duc y Tschumi se referían a idea y concepto respectivamente, como productos del pensamiento más allá de la mera necesidad, es decir, idea y concepto se utilizan para resolver, más que necesidades, intenciones.

Entonces, la construcción nace de necesidades… la arquitectura nace de intenciones.

Es obvio que para resolver una necesidad no basta con intentarlo, hay que concretarlo, por ello, la construcción se basa en procesos comprobados que no permiten ensayos, pues eso implicaría especulaciones con las limitaciones. Por ello se recurre a la costumbre de construir, a lo ya sentado, a lo tradicional, a los hábitos constructivos, por ello, la construcción es para quienes están habituados a producirla, acostumbrados a habitarla, la construcción es para habitantes.

Pero cuando a través de las intenciones –los intentos por hallar algo- se logra la concreción de convicciones, allí hay gestaciones de arquitectura, hay búsqueda, hay experimentación, movimiento y por tanto vida. Hay embriaguez de insatisfacción por lo dado, hay necesidad de sentir, sentirse vivo y superar lo habitual, hay intenciones de ir más allá, pretensiones más allá de la razón y alucinaciones bajo los influjos y alcoholes de lo vivencial y sus irracionalidades. Por eso no dudo que la arquitectura es para vividores.

Entre construcción y arquitectura, no se debe menospreciar una por básica ni satanizar otra por pretenciosa. Las necesidades que dan origen a la construcción dependen de quién sea el necesitado, mientras que las intenciones de la arquitectura dependen de las perversiones de sus autores.

20090318

Transmisores de Arquitectura

















"Los edificios son la huella más importante de un arquitecto, pero es realmente difícil encontrar arquitectura en ellos, porque uno ve al edificio... pero no mira a la arquitectura"
Aaron Betsky



La anterior reflexión refuerza la idea de la arquitectura como hecho inmaterial que se ha venido trabajando como tema de investigación a través de los proyectos aquí propuestos.
La respuesta hasta aquí obtenida [sin afán de ser definitiva] es el hecho de que la arquitectura es...
una manifestación de las causas básicas que hacen posible el vivir humano, la experiencia de aquello sin lo cual la vida no tendría posibilidad de trascender.
Ilustrando lo anterior, Carlos Sanchez Montaña dice que "El espacio donde se contiene la arquitectura ha de ser aislado, rico en oportunidades para la intimidad, la comunicación, el intercambio y la creatividad personal".




Así la arquitectura es diferente de lo edificado, definitivamente lo es.
La finalidad de los edificios es transmitir lo espiritual [lo intangible] a través de lo material [la construcción]. Y es allí donde la arquitectura se hace presente, pues la arquitectura se busca al moverse y se encuentra al conmoverse en los edificios.




Si se dice que la arquitectura es una manifestación, es porque tiene la función de declarar, dar a conocer, descubrir, poner a la vista diferentes posibilidades de vivir, mas allá de habitar, mas allá de lo tangible, mas allá de la vista, mas no pretendiendo buscar la lejanía de lo celestial, sino siempre incidiendo en el sí mismo, es decir, en lo terrenal.



Los edificios son transmisores de arquitectura
, y la arquitectura se traduce como el ideal del conveniente diálogo entre contrarios en el conjunto edificado que componen.
De allí tienen lugar las gráficas que ilustran éste breve texto, pues tratan de concientizar sobre el hecho de que son los edificios verdaderos transmisores de arquitectura. La recepción del mensaje depende del espectador...

20090218

De las Delimitaciones Inconmensurables

El Fragmentario. Xalapa, México.


























Cuando nómada, el hombre vivió sin la arquitectura,
al sedentario ser, vivió con la arquitectura,
al comprenderla, aprehenderse en ella, vivió en la arquitectura,
pero nunca como ahora el hombre se ha interesado en cómo hacer
para simplemente vivir la arquitectura


Bajo el influjo de la reflexión anterior y con la encomienda de plantear delimitaciones espaciales para una vivienda duplex con posibilidades de convertirse en vivienda unifamiliar o cuádruplex según las necesidades de uso en un contexto muy singular [un traspatio de 48 m2] se desarrolla el proceso de proyectar como el hecho concreto de sintetizar discursos sobre el cómo la arquitectura se vive, siendo ésta la base de la que toma forma el presente proyecto, primero como una construcción conceptual por aproximaciones sucesivas y segundo, como una edificación donde se comprobarán las suposiciones proyectadas, respecto al cómo vivir la arquitectura.
El vivir implica vitalidad, y no cabe duda de que la vitalidad de la arquitectura no es otra más que la sobre ella impresa por sus moradores. Gillo Dorfles plantea que la arquitectura es el arte de la delimitación, entonces: ¿Al delimitar los espacios, se delimita también la vitalidad de la arquitectura? Ésta premisa lleva entonces a optar por otra posibilidad: No definir espacios, sino posibilitarlos, dotando de indicios [fragmentos espaciales] para que sea el usuario, el morador, quien elija cómo vivir y conducirse en el sitio. Desde luego, tales fragmentos son a su vez delimitaciones, pero en tanto posibilidades, su función es la de delimitar para lo inmensurable, para lo vívido, lo de la cotidianidad.
Los fragmentos planteados atienden a una naturaleza dual; por una parte como delimitaciones espaciales [programáticas] que atienden específicamente a los usos establecidos como funciones en el sitio; y por otro lado como ilimitaciones inmensurables [vívidas] que priman los usos elegidos, posibilidades de uso, como
complemento uno del otro. Éstas variaciones derivan en el discurso proyectual que al componerse de fragmentos demanda un proceso de integración, proceso que corresponderá a los moradores del sitio.
Así ésta propuesta se entiende como aquello que está incompleto y debe ser concluído, que está compuesto de fragmentos, y por tanto, que es un hecho Fragmentario.

Será interesante saber si en los moradores hay interés por completarlo...

20090114

Dialéctica de la Alteridad







Casa Dual. Xalapa, México.

¿Cuales son las posibilidades de la arquitectura en la periferia?
Tal pregunta es el eje motor de la presente intervención sobre la frontera noreste de la ciudad, alteridad urbana [respecto a la ciudad formal] que paradójicamente es a la vez un sitio contenedor de lo mismo que otros bordes: lo inmediato.
La temporalidad de lo inmediato es el origen de los asentamientos en la periferia, dado que allí se llega a vivir de paso mientras se consigue ser asimilado a la dinámica de la ciudad, y para ello, se recurre a la autoconstrucción, que se caracteriza por hacerse con lo que se tiene a la mano y al bolsillo, es decir, con lo inmediato. Ésto es lo que hay que entender para atender éste contexto que no es nada desordenado ni caótico [sólo en apariencia], pues el orden de éstos sitios está en la lógica de la improvisación.
Partiendo de ésto, el proyecto de la Casa Dual busca plantear una intervención utilizando "lo mismo" para lograr "lo otro", haciendo dialogar dos procesos contrarios: el de la inmediatez en la autoconstrucción y el de la parsimonia en la edificación, de lo que resulta el tema de lo Dual. El proyecto plantea contener dos departamentos de uso temporal, como se supone que es la finalidad de la construcción en la periferia para el vivir de paso y que contradictoriamente termina en la permanencia de sus moradores. La edificación se resuelve a partir de los mismos materiales del entorno [tepezil, piedra, láminas de zinc] pero utilizados desde otra técnica constructiva. El tepezil se utilizará para formar una piel pétrea que envuelve un volumen de 262 m3, a partir de bloques de 2.40m x 4.80m. fabricados en el sitio, dejando de lado la técnica tradicional de aparejar bloques pequeños. Dicha piel se rasga para permitir la entrada de luz indirecta desde el norte hacia el volumen principal que contiene espacios de convivencia, donde la vida adquiere protagonismo. Éste volumen se suspende sobre el área de accesos que es más una transición entre el barrio, la calle y la casa, cuyos espacios complementarios abrazan al volumen principal, ademas de complementar las funciones de diálogo con el sitio [captación de agua pluvial, climatización e iluminación vía soleamiento y aprovechamiento de los vientos incidentes en el predio. Es a partir de éstas técnicas como la intervención dialoga con el sitio, mostrándose, exponiéndose, enseñando a sus vecinos el cómo, a partir de utilizar lo mismo, se puede lograr un espacio para la vida diferente. No un habitar en lo-que-es, sino hacia un vivir en lo-que-puede-ser.

20080730

Las Torres del Sustento



Sustento es aquello capaz de mantener o sostener algo.

La propuesta plantea una intervención urbana sustentante de la dinámica social del barrio de El Dique desde el reducto urbano que le da vitalidad, el paseo de Los Lagos, sitio que requiere sanear los cuerpos de agua que contiene en pro de su preservación.

Para tal fin se hace necesario intervenir el paseo de Los Lagos bajo el entendido de que es éste vacío urbano un receptor/generador de energía con posibilidades de producción de recursos para incentivar y complementar las actividades que hacen de éste barrio un sitio protagonista dentro de la ciudad de Xalapa.

Las torres han de constituirse como hechos arquitectónicos capaces de sostener y redefinir la dinámica social del barrio.

Torre Uno: Chimenea Eólico-Solar.

Su base conceptual se remonta al año de 1903, cuando tuvo lugar la idea de torre eólico-solar del General Español Isidoro Cabanyes en España, con el fin de captar energía solar vía calentamiento de superficies para generar energía eólica. La idea de Cabanyes se constituía entonces en un colector solar destinado a calentar aire y provocar así una corriente en ascenso de aire caliente a través de la altura de la chimenea. Tal corriente serviría de impulso para producir trabajo mecánico en un generador eólico. La primera chimenea construida tenía una altura de 64.00 metros y una base de 12.00 metros por lado, dimensiones con las cuales se producirían 65 caballos de potencia con 745.70 vatios cada uno. Atendiendo a éste principio, la torre chimenea aquí propuesta habrá de plantearse como prioridad el saneamiento y mantenimiento de los cuerpos de agua del paseo de Los Lagos a partir de la generación de energía eólica para permitir accionar un sistema de oxigenación de agua constituído por cinco turbinas dispuestas en batería, con lo que será posible mantener los cuerpos de agua en constante movimiento y no en estancamiento, lo que provoca, entre otras cosas, la contaminación del entorno. La oxigenación del agua se da como automantenimiento del sitio, lo que así mismo permite producir la energía necesaria para el funcionamiento no sólo de la torre chimenea sino de ambas torres.

Torre dos: Granja Vertical.

Ésta propuesta se basa en lo planteado por el Dr. Dickson Despommier, investigador de la Universidad de Columbia en Nueva York, como respuesta a la tendencia demográfica a la urbanización, lo que implica que la tierra fértil necesaria para producir víveres será de dimensiones mayores al 20% más de la superficie actual de Brasil, territorio que para el año 2025, cuando cerca del 80% de la población mundial habite en las ciudades, será imposible de encontrar en el planeta. Despommier plantea la posibilidad de cultivar en lo que él llama "Granjas Verticales", donde desde su perspectiva, habrá un mejor aprovechamiento del suelo, cosechas todo el año, mayor seguridad ante efectos de sequías e inundaciones, reducción en el uso de recursos no renovables, así como de pesticidas y herbicidas, además de la recuperación de áreas urbanas sub-utilizadas. Así, aplicando la propuesta de Despommier, la torre Granja Vertical tiene como finalidad la producción de víveres a partir de la potenciación de un área urbana deteriorada, el paseo de Los Lagos, como dotadora de suelo productivo para producir y proveer víveres en el sitio, mismos que podrán ser abastecidos en el "tianguis" tradicional del barrio, mismo que podrá desplazarse de la vialidad que actualmente utiliza como "mercado sobre ruedas" hacia el paseo de los lagos en un sitio edificado ex profeso para tal actividad.

La sostenibilidad que se propone con las torres no sólo atiende a la ecología y a la producción de víveres, sino a la principal vía de manutención social, el empleo, pues para mantener en funcionamiento la granja vertical, será necesario contar con agricultores urbanos que bien pueden ser los moradores subempleados o desempleados del barrio de El Dique, logrando con ello un mayor beneficio a la población de ésta zona de la ciudad, como reducto de la sostenibilidad en el nuevo siglo.

20080715

Red Obús Xalapa. Una alternativa de movilidad urbana




¿Metro o Metrobús? OBÚS, una alternativa de transporte urbano que permitirá reestructurar la movilidad en la ciudad de Xalapa. (Se recomienda hacer click sobre la imagen superior para ver ampliadas las líneas de la Red OBUS).

La exacerbada cantidad de automóviles en la ciudad, así como de autobuses de servicio urbano y suburbano están colapsando la estructura vial de Xalapa. Los "distribuidores viales" no son una respuesta al problema, antes bien, actúan hacia la pérdida de la peatonalización, y con ello de la relación habitante-ciudad. No es que el transporte público de Xalapa sea insuficiente, al contrario, son demasiados los autobuses que circulan por la ciudad, pero es la baja calidad del servicio y las rutas mal planeadas lo que provoca un uso mayor del automóvil particular.

La red OBÚS nace de esa premisa, planteando un sistema de movilidad eficaz y rápido, acorde a la dinámica urbana de interiorización-exteriorización de la ciudad. cabe aclarar antes que el OBÚS es distinto de la red de metro o del metrobús. Su particularidad reside en que éste, a diferencia de los trenes del metro, se compone de cápsulas/cabina con capacidad para 28 pasajeros como máximo, con una diferencia de tiempo de tres minutos entre cada una, que es el tiempo de recorrido entre cada estación. El trazo de las líneas atiende, en primera instancia, a la particular topografía de la ciudad, que impide la construcción de infraestructuras propias del metro, y en segunda a la conexión de la ciudad en sus ejes norte-sur y oriente-poniente a partir de cuatro líneas que sirven de complemento al planteamiento de revitalización de la estación de ferrocarriles que recibirá pasajeros a partir de un tren de cercanías proveniente de los municipios aledaños a la ciudad. Desde la estación ferrocarril y algunas otras (ver red del sistema obús), los pasajeros tendrán la posibilidad de transportarse al centro de la ciudad, por el que se desarrolla una línea diagonal cuya principal función será la de peatonalizar el centro urbano en su vía principal, la calle de Enríquez y su extensión hacia Xalapeños Ilustres, delimitada en el tramo de Clavijero a Insurgentes. Respecto al centro, se pretende crear un circuito de interconexión de los barrios antiguos a través de una línea elevada que no obstruye el tránsito peatonal. De la misma manera se posibilitará la peatonalización de áreas como la avenida Venustiano Carranza en El Dique, y a mayor escala en la avenida Lázaro Cárdenas (frente a Plaza Cristal), logrando conectar el área de estacionamientos de dicho centro comercial con el jardín del Palacio Legislativo, convirtiendo a la avenida en una gran plaza urbana, manteniendo el tránsito vehicular sobre ésta en el distribuidor vial que actualmente se encuentra en construcción.

Aquí se presenta el planteamiento, la idea es someterlo a opinión urbana y conocer comentarios al respecto, con miras a traducirlos en información gráfica para dar forma a ésta heterotopía, es decir, a ésta otra Xalapa.

Dis-locaciones sobre el barrio





Conjunto Estudiantil Universitario. (CEU)

El barrio de El Dique en Xalapa se encuentra en estrecha relación con la Zona Universitaria de la ciudad dada la vitalidad urbana que los estudiantes imprimen en el sitio, en tanto moradores esporádicos del barrio. Sin embargo, la capacidad de alojamiento que los espacios improvisados en las viviendas que hacen de pensiones para estudiantes foráneos en El Dique es cada vez menor, por lo que se plantea la propuesta de un conjunto arquitectónico en el que la comunidad estudiantil no sólo sea provista de módulos habitables de alquiler, sino donde se posibilite desarrollar las actividades propias de una comunidad de estudiantes como lo es el intercambio y la convivencia, en un contexto periférico al barrio, es decir, en los lagos de El Dique.

El proyecto se configura en dos volúmenes, uno horizontal que aloja a los estudiantes enfatizando el borde oriente del paseo de Los Lagos, y otro vertical que resuelve la producción de energías alternativas para la autosustentabilidad del conjunto. El volumen horizontal se enclava sobre las faldas de las circundantes lomas del estadio y del seguro social, mismas en las que se ubican veredas producto del uso común de los visitantes al sitio. Dichas veredas se tornarán en calles que permitirán la conexión entre espacios habitables, áreas comunes a los estudiantes y el espacio público que es el paseo de Los Lagos. El cerramiento que delimita la morfología de éste volumen se plantea como un límite poroso, resuelto a partir de membranas textiles que permite mantener una relación directa con el entorno circundante sin aislarse, pero creando un ambiente propio a manera de otro barrio.

El volumen vertical es una torre eólico-solar, un dispositivo a escala urbana capaz de captar la energía solar, generar con ella energía eólica y transformarla posteriormente en energía eléctrica, al tiempo que coadyuva al mantenimiento de los cuerpos de agua del paseo. El funcionamiento de la torre es pasivo, pues el volumen recibe radiación solar calentándose principalmente en su base, de manera tal que provoque el ascenso de aire caliente a una velocidad que se incrementa en el recorrido en altura de la torre, que es de 120 mts. La presión del aire caliente permite activar un sistema de turbinas de oxigenación del agua por movimiento, mismo que genera electricidad alternativa para el funcionamiento del conjunto.

De ésta manera, la propuesta no es una utopía -un sin lugar-, sino una heterotopía urbana -un lugar otro-, que plantea otras posibilidades de desarrollo de vida en un conjunto conectado con su entorno, un barrio y la universidad.

20080625

Argumentos de la Otredad

Proyecto Tulipanes. Xalapa, México.

Nuevamente la Periferia, el territorio de la otredad, allí donde un lote será refugio, guarida y resguardo de las realidades de una familia dedicada a ofrecer banquetes en eventos sociales. El sitio resguardará el bien material primero, cuando el uso del sitio lo configure como bodega de almacenamiento de equipo de banquetería, para después tornarse en contenedor del bien inmaterial, es decir, la vida en familia, en cuanto el uso trascienda al tiempo y la bodega se torne en un sitio para vivir, no para el simple habitar. El discurso oscila no sólo entre las posibilidades de uso, sino en el diálogo del sitio ubicado en lo alto de un cerro, con el entorno que ofrece a la ciudad como telón de fondo, con un cementerio como inquieto vecino, donde la luz, el aire y el silencio, vuleven a ser las palabras articuladas por el material, palabras que evocan el hecho concreto del que la arquitectura nace: Edificar para contener los anhelos de la vida humana.

20080515

La Voz como guía de la Oscuridad hacia la Luz

Centro de Yoga Baba Siri Chand. Xalapa, México.
Planteado para la práctica del denominado Kundalini Yoga, el Centro Baba Siri Chand se configura como un sitio que busca las esencias a partir de la fenomenología de la práctica de la disciplina a la cual sirve, impartida bajo la tutela de un Gurú, quien conduce de la oscuridad de la ignorancia a la luz del conocimiento. Éste puede ser una persona, una enseñanza, o en su forma más sutil, la palabra. La palabra viene de la voz, y la arquitectura es la voz del espacio. Voz que se escucha con los sentidos en la conciencia del vivir la espacialización de las palabras, es decir, la significación de los espacios. En el entendido de lo anterior, la arquitectura hace significar a éste sitio a manera de El Espacio como Gurú. Así, el sitio toma forma de la esencia de lo que Kundalini es, la serpiente interior enrrollada en sí misma que busca extenderse hacia la luz de la conciencia, del autoconocimiento y de la verdad.

20080403

La Dualidad del Hablar Consigo Mismo.

Edificio CCL. Xalapa, Veracruz. México.
El crecimiento vertical por etapas de una antigua edificación fue la razón de la intervención, pero la causa fue definida por su localización, una insufrible avenida del centro de la ciudad. Ante la presencia exajerada de autobuses, automóviles, ruido, contaminación visual y el peculiar aroma de las pescaderías vecinas, el sitio decidió cerrarse en sí mismo, hablar con el contexto a través del discurso contrario, por la vía de la dualidad que choca, que neutraliza los discursos contendientes y los elimina, naciendo así un vacío, un silencio. Así, un volumen negro choca con los planos blancos y de ello es testigo una membrana transparente que del exterior capta sólo luz y ninguna vista. El interior no da indicios del exterior, pues éste sólo agrede, por tal motivo, lo único que tiene derecho y posibilidad de relacionarse con el interior es la luz, que se muestra en las sombras; el aire, que refresca el espacio; los rayos de sol que regulan la temperatura y los ecos del sonido de la ciudad que dan textura auditiva. Mientras ésta avenida des-humaniza al atrofiar los sentidos, éste espacio hace el esfuerzo por recuperarlos, un esfuerzo que debería ser tema no sólo de los espacios en que vivimos, sino de nuestra propia manera de conducirnos por la vida misma.

El Lenguaje de la Producción

Planta Maquiladora. Xalapa, Veracruz. México.
Éste proyecto surge en el límite entre la necesidad y la conveniencia, allí donde se encuentra la dignificación de la actividad humana de trabajar y producir. El conjunto para maquilar pañales y estopa va más allá de los requerimientos programáticos y atiende a la humanización del proceso, donde la adaptación a las condicionantes del aprovechamiento del aire, la luz natural, las sombras, el agua y el soleamiento se tornan en estrategia para configurar no sólo el espacio, sino la manera en que los obreros interactúan con el lugar.

El Hogar del Mito


Ecomuseo Piedra Labrada. Tatahuicapan, Veracruz. México.
La importancia que los mitos tienen en las comunidades rurales (y en las sociedades urbanas) es fundamental para atender al desarrollo progresivo. Desafortunadamente, los mitos pierden credibilidad en éste posmoderno tiempo, y cada vez se dejan de escuchar por parecer más "mitotes" que mitos. Éste proyecto nace de la idea de rescatar un mito perdido en el tiempo de la comunidad indígena popoluca de Piedra Labrada al sur del estado de Veracruz, allí donde apareció una mítica estela olmeca desconocida para los actuales habitantes del sitio, en tanto que el monolito se encuentra en el Museo de Antropología de Xalapa. El Ecomuseo de Piedra Labrada se torna entonces como el lugar de retorno de la piedra, su hogar mismo, un sitio para dignificar el presente de la comunidad indígena y de sus mitos que deben volver a ser escuchados para el hoy, en tanto el pasado sólo es interpretación y el futuro sólo es esperanza.

Diálogos entre Máscaras



Salón Social SNTSS. Xalapa, Veracruz. México.

La parafernalia de las reuniones nocturnas de celebración de eventos sociales es el tema al que éste proyecto cuestiona. Las máscaras de apariencia que los asistentes portan a manera de vestidos de noche, trajes de gala, peinados, tocados y demás maquillajes, reciben su contraparte al ingresar a éste sitio, que no atiende al común denominador de los salones sociales que ofrecen la ficción de encontrarse en un palacio, al ser "maquillados" también de acuerdo a la ocasión. Éste sitio deja la máscara y se muestra sólo como un contenedor vacío, sin referencias, sin manierismos, sólo para permitir el festejo y recibir invitados, sin pretender que el sitio sea el protagonista del evento, pues lo esencial es la reunión, el compartir la ocasión. Como bien dijo Oscar Niemeyer: "Lo importante no es la arquitectura, lo que importa es la vida."

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Un Diálogo entre Habitar y Vivir

Conjunto La Sexta. Xalapa, Veracruz. México.

Las inmediaciones del centro urbano de la ciudad se hallan sub-utilizadas, en tanto no permiten vivirlas. Habitualmente se plantearían usos comerciales, habitacionales, recreativos o culturales, cada uno por separado. El fenómeno de vivir, en cambio, implica la interconexión de éstos usos, no aislados. Habitar responde a hábitos, a lo establecido y a eso que resulta de costumbres no cuestionadas, mientras que Vivir implica una complejidad mayor en tanto exploración atemporal, caótica pero ordenada en el acervo mental interior a través de la conciencia, esa que lleva a entender la interacción entre los usos que el conjunto plantea, no sin alejar los sentidos, mismos que impulsan a recorrer el sitio y vivirlo, para ir más allá de la idea del simple habitar.

Migración de Estudiantes. Charlas de Nuestro Tiempo


El Traspatio. Xalapa, Veracruz. México.

Éste sitio resulta de dos vertientes; la necesidad de espacio por parte de la comunidad estudiantil proveniente de diversas zonas de la geografía nacional que llega a la ciudad de Xalapa por una parte, y por otra, la conveniencia económica de quienes cuentan con espacios residuales (azoteas, cuartos de servicio, traspatios) en sus viviendas para alojar tal demanda. Éste traspatio habla de las dos situaciones a manera de definición propia, y posibilita su descripción a partir del uso de los estudiantes que allí producen su vivir efímero en la ciudad. Planteado para vivirse por la noche, ese lugar en el tiempo cuando la reflexión de lo aprendido durante el día es obligada, donde la luz del trabajo en pro del conocimiento sale del espacio, pues está planeado como una lámpara en el lugar.





Bravo Loft. Banderilla, Veracruz. México.

Una tortilladora deja su función y la maquinaria es desalojada para dar lugar a una vivienda cuádruplex. La esquina se conceptualiza como ese lugar de conjunción que en la localidad se utiliza para socializar. La esquina es el lugar de encuentro nocturno entre los jóvenes vecinos, quienes allí se reúnen a charlar o lo que sea. Esa interacción callejera se lleva al interior donde la heterogeneidad de los usuarios de los cuatro apartamentos que conforman el conjunto es también un factor de encuentro. La esquina cambia su escala y su potencial a partir de entender su realidad, y de allí sus propias limitantes.

Privacidad e intralocución



Conjunto Buenavista. Xalapa, Veracruz. México.

Acumular usuarios a manera de piezas de colección en multifamiliares y condominios horizontales no es más una opción, del mismo modo que la búsqueda utópica de espacios comunes para el esparcimiento, pues cada vivienda es común en tales conjuntos, pues se comparten ruidos y vistas no deseadas entre vecinos. La propuesta del Conjunto Buenavista es privilegiar la privacidad, esa necesidad humana del espacio individual. Se plantea un sitio para el autoconocimiento, el estar consigo mismo, proceso que en la contemporaneidad se ha vuelto inoperante. La arquitectura en éste sitio dialoga con diversos usuarios, que oscilan entre estudiantes, profesionistas solteros, parejas y familias en crecimiento, por lo que la complejidad de usos resulta en una simbiosis social.